En el sector salud, la tela no es solo estética: es parte de la protección. La tela antifluido tiene un tratamiento que hace que los líquidos resbalen en lugar de absorberse, lo que reduce el contacto con salpicaduras y facilita el lavado y desinfección frecuente.

Tres versiones, tres necesidades

Antifluido normal. El estándar del día a día clínico: repele líquidos, es fresco y de mantenimiento sencillo. Perfecto para consultorios y áreas administrativas de salud.

Antifluido premium. Ofrece mejor cuerpo y durabilidad: la prenda se ve más estructurada y el tratamiento aguanta más lavados. Recomendada para clínicas y hospitales con lavandería intensiva.

Antifluido stretch. Suma elasticidad para máxima comodidad en turnos largos y procedimientos que exigen movimiento: cirugía, urgencias y atención directa al paciente.

¿Cómo cuidarla?

  • Lava con agua tibia y detergente neutro; evita suavizantes que degradan el tratamiento.
  • No uses lejía ni cloro directo salvo protocolos institucionales específicos.
  • Seca a la sombra; el calor directo intenso acorta la vida del tratamiento.
  • Planchar a temperatura media si la prenda lo permite.

¿Cuál te conviene?

Situación Recomendación
Consultorio o área administrativa Antifluido normal
Clínica con lavado intensivo Antifluido premium
Cirugía, urgencias, turnos largos Antifluido stretch

En Isamoda confeccionamos batas antifluido, scrubs y uniformes hospitalarios en las tres versiones, bordados con el logo de tu institución.

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